¿Qué suplementos alimenticios hay para la caída y el fortalecimiento del cabello?
Resumen
¿En qué casos se deben tomar complementos alimenticios para el cabello?
La caída del cabello y la fragilidad capilar son fenómenos multifacéticos. Pueden ser difusos, estacionales, reactivos o enmarcarse en un contexto más duradero [1].
Se estima que el 80% de los hombres y el 50% de las mujeres experimentarán un episodio de caída de cabello significativa en su vida.
Los complementos alimenticios para el cabello pueden considerarse en ciertos casos:
- Una caída de cabello difusa o reactiva : en periodos de estrés físico o emocional, fatiga intensa, episodios infecciosos, variaciones hormonales (posparto, interrupción de anticonceptivos) o durante cambios estacionales.
- Cabello seco, frágil o quebradizo : reflejo de una alteración de la fibra capilar con una menor síntesis de queratina.
- Una disminución de la densidad capilar : sin que se diagnostique alopecia, un cabello menos denso puede estar relacionado con trastornos del ciclo capilar (ralentización de la renovación, fase de crecimiento acortada).
- Una alimentación que no cubre suficientemente las necesidades nutricionales del cabello : vitaminas, minerales y aminoácidos.
En estas situaciones, el objetivo no es "tratar" una patología, sino apoyar el metabolismo capilar, aportando nutrientes implicados en la síntesis de la queratina, proteína constitutiva principal del cabello, en el crecimiento y en el funcionamiento normal del folículo piloso.
Los ingredientes activos clave de los complementos capilares
Aquí están los principales nutrientes esenciales para el crecimiento y mantenimiento del cabello [2] [3] :
La biotina (vitamina B8)
La biotina participa en el metabolismo energético y contribuye al mantenimiento de cabello normal. Apoya la calidad de la fibra capilar, especialmente en caso de fragilidad o cabello quebradizo.
Las vitaminas B5 y B6
La B5 contribuye a un metabolismo energético normal, mientras que la B6 contribuye al metabolismo normal de las proteínas, como la queratina necesaria para el crecimiento capilar.
La vitamina C:
Al contribuir a la formación normal de colágeno, ayuda a fortalecer el cuero cabelludo, tejido de anclaje y soporte del folículo piloso.
La cistina y la metionina
Estos dos aminoácidos azufrados son componentes básicos de la queratina, contribuyendo a la resistencia mecánica del cabello y a una fibra más robusta. Son especialmente interesantes en caso de caída reactiva.
El hierro
El hierro interviene en tres factores de buena salud capilar. Contribuye a un metabolismo energético normal y al transporte normal de oxígeno en los tejidos. Y también desempeña un papel en el proceso de división celular.
El zinc
El zinc contribuye al mantenimiento de un cabello normal al participar en la división celular y la renovación del folículo piloso. Una deficiencia de zinc puede acompañarse de una caída difusa o de una fragilización de la fibra capilar.
Silicio, extracto de cola de caballo y cobre
El silicio, del que es rico el extracto de cola de caballo, es reconocido por su papel en la estructura de la fibra capilar, mientras que el cobre contribuye a la pigmentación normal del cabello y a su protección contra el estrés oxidativo.
Presentación de la gama Novophane
La gama Novophane desarrollada por el Laboratorio ACM está dedicada a la salud del cabello y los anejos cutáneos.
Los complementos alimenticios Novophane actúan desde el interior sobre los diferentes factores de caída y fragilidad del cabello.
Combinan vitaminas, minerales, aminoácidos y extractos vegetales, como el extracto de cola de caballo, seleccionados por su reconocido papel en el mantenimiento de un cabello normal.
La eficacia de Novophane cápsulas ha sido evaluada en un estudio clínico. Después de 12 semanas de ingesta diaria, se observó una mejora significativa de la relación anágena (cabello en fase de crecimiento) / telógena (cabello en fase de reposo) (+35%). En total, el 94% de los usuarios declararon tener el cabello fortalecido, y el 100% están satisfechos con su estado general.
¿Cómo tomar los complementos alimenticios para el cabello? ¿Y cuál es la duración de los tratamientos?
El crecimiento del cabello es un proceso lento, marcado por el ciclo biológico del cabello. Una cura de complementos alimenticios se considera generalmente durante una duración mínima de 3 meses, en adecuación con este ciclo.
En ciertas situaciones de fragilidad o caída persistentes, el tratamiento puede ser renovado o prolongado, respetando las recomendaciones de uso o el consejo de un profesional de la salud.
Aquí tienes algunas buenas prácticas a tener en cuenta:
- Respeta la posología indicada en el producto. Generalmente es inútil, e incluso contraproducente, exceder la dosis.
- Prioriza una toma diaria y regular, en el momento del día que mejor te convenga, idealmente con una comida para una mejor tolerancia.
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Integra tu suplementación en un enfoque global con:
- Una alimentación equilibrada rica en proteínas, vitaminas y minerales.
- Cuidados capilares adaptados a tu tipo de cabello y a tu cuero cabelludo.
- Atención al estrés y la fatiga, conocidos por afectar la salud del cabello.
Finalmente, en caso de duda, caída intensa, prolongada o asociada a otros síntomas, consulta a un profesional médico o farmacéutico.
Las preguntas más frecuentes:
¿De qué vitamina me falta si se me cae el pelo?
La caída del cabello puede estar asociada con aportes insuficientes de ciertas vitaminas del grupo B, como la biotina (vitamina B8) o las vitaminas B5 y B6, así como de zinc. Un profesional de la salud podrá ayudarte a evaluar una posible deficiencia y recomendarte una suplementación adecuada.
¿Cuáles son los mejores alimentos contra la caída del cabello?
Una alimentación variada que aporte proteínas, vitaminas y minerales es esencial para el mantenimiento de un cabello sano y fuerte: pescados, huevos, legumbres, frutos secos, cereales integrales y verduras de hoja verde participan en el buen funcionamiento del metabolismo capilar.
¿Qué carencia en caso de cabello seco?
El cabello seco puede estar relacionado con aportes insuficientes de ácidos grasos esenciales (omega-3), vitaminas del grupo B o zinc. Otros factores no nutricionales también pueden intervenir, como las agresiones mecánicas (fricción, uso de gorros...) o ambientales (atmósfera seca, sol, altas temperaturas...).
Fuentes


